¿Qué es una Regla de Vida?

Una Regla de Vida es una guia practical para su vida espiritual. Es una forma de promover la responsabilidad personal y comunal en hacer disciplinas espirituales que nos ayuda crecer y madurar. Cuando compartimos una Regla en común, tenemos compañeros en nuestra via espiritual –compañeros que nos animan y cariñosamente nos enseñan nuestros seres verdaderos. Esta comunidad espiritual estimula a todos a crecer en la union con la Santa Trinidad. Internos Residenciales pactan de vivir con esta Regla de Vida Común.

Aquí está la version 2016-2017 de la Regla de Vida de la Casa de Columba. Internos en los Veranos siguen una version modificada de esta Regla durante sus periodos abreviados. La última revision de la Regla para 2017-2018 estará disponible en la primavera de 2017. Aspirantes al programa deben suponer que las revisiones serán menores.

La Casa de Columba
Regla de Vida Residencial 2016-2017 

Nuestra Misión:
La Casa de Columba (Columba House) cultiva a los adultos jóvenes hacerse discípulos y líderes en la Iglesia Episcopal y “restaurar a todos los pueblos a la unión con Dios y unos con otros en Cristo” (El Libro de Oración Común, p. 747).

Haciéndose Discípulos y Líderes

“Así pues, los que hicieron caso de su mensaje fueron bautizados; Y eran fieles en conservar la enseñanza de los apóstoles, en compartir lo que tenían, en reunirse para partir el pan y en la oración.” (Hechos 2:41a, 42)

Hacerse un discípulo y líder maduro significa asumir la responsibilidad para su vida espiritual, y aceptar la gracia de Dios ofrecido en la comunidad y las tradiciones de la Iglesia. En la comunidad intencional, seguir una Regla de Vida sencilla nos ayuda en amar unos a otros mientras crezcamos en la virtud y la moderación.

IMG_2926

Internos de la Casa de Columba se comprometen:

  • Orar el Oficio Diario juntos con los residentes de la Casa (Salmo 119:147-148).
  • Ser parte de una comunidad de fe afuera de la Casa (LOC, p. 748).
  • Comer una comida común diaria con los residentes de la Casa (Hechos 2:44-45).
  • Practicar la generosidad con los espacios comunes de la Casa, y respetar la porción de cada residente en la Casa (Hechos 2:44-45); abstenterse del uso excesivo de las palabras “mi” y “mio/a,” sino adquirir el hábito de decir “nosotros” y “nuestro/a.”
  • Participar en todos los eventos y programas afiliados con la Casa de Columba.
  • Sostener una Reunión de la Casa semenal por uno a dos horas, dedicada (A) al cuidado de uno al otro y el desarollo de amistades; (B) a la distribución de quehaceres y la garantía de que han sido completo; (C) la coordinación de los horarios; (D) la clarificación de pensamiento, particularmente acerca de la misión, visión, y actividad de la Casa de Columba; y (E) la reconciliación y solución de conflictos.
  • Mantener un día semenal de descanzo (el Sabbat) (Hebreos 4:9-11).
  • Mantener la Casa tranquila y cerrada a las visitas un día semenal.
  • Buscar amistades con los que asisten a eventos en la Casa y a su iglesia; invitar a otros  a participar en reuniones formales y informales en la Casa de Columba.
  • Juntarse con por lo menos una comunidad de adultos jóvenes en el área de Savannah regularmente (Hechos 1:8)

El Diócesis impulsa a cada Interno/a:

  • Escoger un/a director/a espiritual y reunir cada cuatro a seis semanas.

 

Restaurando Nuestra Unión en Cristo

“Nosotros amamos porque [Dios] nos amó primero. Si alguno dice: «Yo amo a Dios», y al mismo tiempo odia a su hermano, es un mentiroso. Pues si uno no ama a su hermano, a quien ve, tampoco puede amar a Dios, a quien no ve. Jesucristo nos ha dado este mandamiento: que el que ama a Dios, ame también a su hermano” (1 Juan 4:19-21).

Hacer la justicia comienza en la Casa y extienda al barrio cicundante. Tenemos que aprender como tratar a nuestros compañeros más cercanos con amabilidad, humildad y amor para comportarnos en esa manera a los desconocidos.

Internos de la Casa de Columba se comprometen:

  • Perseguir la reconciliación activamente con los otros residentes y preperarse a perdonar al otro (Mateo 18:15-22).
  • Dar la biendenida a toda la gente por los eventos en la Casa de Columba, sin discriminar a causa de la raza, el sexo, la identidad de género, la etnia, la orientación sexual, la abilidad física, las creencias religiosas, las preferencias sexuales, la situación económica, el estado de ciudadanía, etcétera (Mateo 7:1-5; Hebreos 13:2).
  • FullSizeRender 10Crear una rotación de quehaceres para que los espacios comunes permanecen límpios y ordenados.
  • Dedicar un dormitorio a Cristo, quien encontramos en los desconocidos y viajeros (Mateo 25:31-46); mediante este “Dormitorio de Cristo,” la Casa de Columba puede ofrecer la hospitalidad a los amigos y parientes de los residentes, invitados de la Diócesis y/o una parroquia, y otros.
  • Abstenerse de la borrachera y el uso de drogas ilegales (Romanos 13:12-14).
  • Abstenerse de fumar y el uso de tabaco adentro de la Casa de Columba.
  • Mantener las expectativas altas para sí mismo/a y para los otros con quien ha comprometido a vivir en la Casa.
  • Participar juntos en actividades voluntarias que promulgan la jusitica social en la ciudad por lo menos una vez cada dos meses.
  • Alcanzar un consenso sobre las horas de visitas y otros planes de hospitalidad (conforme al Manual de Residencia de la Casa de Columba) y mantenerse con esos compromisos; presentar las
    visitas nuevas y regulares a todos los residentes de la Casa.
  • Abstenerse de las relaciones sexuales por la duración del internado.
  • Evitar la acumulación de posesiones en los áreas comunes de la Casa y otros espacios afuera del dormitorio y el baño del residente.
  • Dedicarse a las expectativas del liderazgo diocesano y los supervisores. Vivir en una comunidad es un trabajo de tiempo completo.

El Diócesis impulsa a cada Interno/a:

  • Practicar la Reconciliacíon de un Penitente (Confesíon) mensual (Santiago 5:16; LOC, pp. 369-373).
  • Adoptar el estilo de vida sencillo, incluye el evitar los artículos de lujo en la Casa (Hebreos 13:5).

Se puede aplicar al Programa Residencial de la Casa de Columba aquí.